Un documento público italiano, como un certificado o una sentencia, no vale por sí solo en el extranjero: el país que lo recibe quiere saber que es auténtico. Para eso sirve la apostilla.

Qué es

Es un sello oficial que certifica la firma del funcionario que emitió el documento. Vale en los países del Convenio de La Haya de 1961.

Quién la pone en Italia

  • Prefettura (Prefectura): para los certificados del municipio italiano, como nacimiento, residencia y matrimonio, y para muchos actos administrativos.
  • Procura della Repubblica (Fiscalía): para los certificados del Tribunal, como antecedentes penales y causas pendientes, y para actos notariales y judiciales.

Países que no la aceptan

Allí hace falta la legalización consular: primero en Italia y después en el consulado del país de destino. Tarda más, así que conviene empezar con tiempo.

Cuándo basta el extracto plurilingüe

Para nacimiento, matrimonio y defunción existe un modelo en varios idiomas que muchos países aceptan sin traducción y a menudo sin apostilla. Compruébalo primero: puede ahorrarte tiempo y dinero.

La traducción

Si el país quiere el documento en su idioma hace falta una traducción jurada. Cuidado con el orden: a veces la apostilla va en el original antes de traducir, a veces también en la traducción.

No hace falta viajar a Italia

Con una delegación firmada pedimos el documento, ponemos la apostilla y te enviamos el original por mensajería internacional con seguimiento.

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